Que hace rato no teníamos. Hoy la ciudad ardió, yo engañado con el aire acondicionado, de pronto tuve que salir cayendo la tarde, fué tremendo, y por suerte solo tuve que moverme a pié. Mientras caminaba, cosas que pasaron por mis sentidos, señoras abanicandose, el flaco con la corbata desprendida, la camisa mojada, los “rebeldes” de siempre bien abrigados (por Dios!), el asfalto pegajoso, la gente apretada en el colectivo, el calor que despiden los autos, las gotas que caen de los aires acondicionados en toda vereda, botellas de agua mineral en mano, shorts y polleras cortas, sandalias y havaianas, cigarrillos, amplios escotes, musculosas y musculosos, pelo recogido, sudor, en fin, una tarde de calor y yo jugando con los sentidos. La ciudad es un lugar para jugar.
Posts Similares:






Entradas (RSS)